La Bicicleta Blanca (Amelita Baltar)

O José Antonio R.Martinez mandou a música para compartilhar com o pessoal aqui.

Abaixo a letra

Lo viste. Seguro que vos también, alguna vez, lo viste: te hablo de ese eterno ciclista solo, tan solo, que repecha las calles por la noche.
Usa las botamangas del pantalón bien metidas en las medias y una boina calzada hasta las orejas, ¿te fijaste? Nadie sabe, no, de dónde cuernos viene, jamás se le conoce a dónde diablos va.
De todos modos, si lo vieras pasar, miralo con mucho Amor: puede que sea, otra vez…

El flaco que tenía la bicicleta blanca;
silbando una polkita cruzaba la ciudad.
Sus ruedas, daban pena: tan chicas y cuadradas
¡que el pobre se enredaba la barba en el pedal!

Llevaba, de manubrio, los cuernos de una cabra.
Atrás, en un carrito, cargaba un pez y un pan.
Jadeando a lo pichicho, trepaba las barrancas,
y él mismo se animaba, gritando al pedalear.

“¡Dale, Dios!… ¡Dale, Dios!…
¡Meté, flaquito corazón!
Vos sabés que ganar
no está en llegar sino en seguir…”

Todos, mientras tanto, en las veredas,
revolcándonos de risa
¡lo aplaudimos a morir!
y él, con unos ojos de novela,
saludaba, agradecía,
y sabía repetir:

“¡Dale, Dios!… ¡Dale, Dios!…
¡Dale con todo, Dale, Dios!…”

Pero cierta noche, su horrible bicicleta con acoplado entró a sembrar una enorme cola fosforescente. ¡Increíble!: los pungas devolvían las billeteras en los colectivos; los poderosos terminaban con el hambre; los ovnis nos revelaban el misterio de la Paz; el Intendente, en persona, rellenaba los pozos de la calle, y hasta yo, pibe, yo que soy las penas, lloré de alegría bailando bajo esa luz la polka del ciclista.

Después, no sé, ¡te juro!, por qué siniestra rabia,
no sé por qué lo hicimos ¡lo hicimos sin querer!,
al flaco, ¡pobre flaco!, de asalto y por la espalda,
su bicicleta blanca le entramos a romper.

Le dimos como en bolsa, si asco, duro, en grande:
la hicimos mil pedazos… Y, al fin, yo vi que él,
mordiéndose la barba, gritó: “¡Que yo los salve!…”
Miró su bicicleta, sonrió, se fue de a pie.

(Mi viejo Flaco Nuestro que andabas en la Tierra: ¿Cómo te olvidaste que no somos ángeles sino hombres y mujeres?)

Flaco,
no te quedes triste,
todo no fue inútil,
no pierdas la fe…
en un cometa con pedales
¡dale que te dale!
yo sé que has de volver…

E para os músicos:

Anúncios
Esse post foi publicado em Sem categoria e marcado , , , , , . Guardar link permanente.

3 respostas para La Bicicleta Blanca (Amelita Baltar)

  1. Acho que estas coisas são as que constituem um pouco nosso inconsciente coletivo, um pouco de cá e outro de la e mais um pocuo ainda de mais longe; esta é a nossa loucura, sem loucura e com um pouco mais loucura. Abraços e obrigado, meu caro Olavo.

    • lobodopampa disse:

      Obrigado Martinez e Olavo.

      Não conhecia (!!) esta canção do gigante Piazzola.

      Tem as mesmas características da mais conhecida Balada para un Loco (parte falada, clima meio psicodélico).

      Tem uma outra gravação muito intensa:

  2. Aldo M. disse:

    Poesia numa hora dessas? Obrigado, Martinez, estávamos precisando. Há tesouros à nossa volta que muitas vezes nâo nos damos conta.

Deixe um comentário

Preencha os seus dados abaixo ou clique em um ícone para log in:

Logotipo do WordPress.com

Você está comentando utilizando sua conta WordPress.com. Sair / Alterar )

Imagem do Twitter

Você está comentando utilizando sua conta Twitter. Sair / Alterar )

Foto do Facebook

Você está comentando utilizando sua conta Facebook. Sair / Alterar )

Foto do Google+

Você está comentando utilizando sua conta Google+. Sair / Alterar )

Conectando a %s